Espiritualidad Dominicana

La Espiritualidad se puede definir como la manifestación y cultivo del espíritu que Santo Domingo infundió a su Orden en medio de la Iglesia. La Espiritualidad Dominicana es ante todo, la vida de Santo Domingo y de la Familia Dominicana.

La Espiritualidad Dominicana es la Espiritualidad Cristiana vivida al estilo de Santo Domingo; es el seguimiento de Jesús practicado con el estilo de Domingo; es la vida vivida con el Espíritu de Jesús, en la forma que Domingo la vivió.

Cada generación escribe un nuevo capítulo. Por eso no podemos dar una definición conclusiva, puesto que la historia Dominicana no ha terminado aún. Si queremos escribir hoy nuestro capítulo debemos mantenernos fieles a la tradición Dominicana de forma creativa.

Es necesario recordar nuestras fuentes y nuestro pasado (orígenes y tradición); indagar nuestro presente y vivirlo proféticamente al estilo de Santo Domingo.

CARACTERÍSTICAS DE LA ESPIRITUALIDAD DOMINICANA

Según P. Felicísimo Martínez Díez, O.P. anota cuatro características: Cristiana, Encarnada, Cristocéntrica y Evangelizadora.

  • Cristiana: Debe ser, ante todo, Cristiana, una espiritualidad del seguimiento de Cristo. Jesús es el único al que hay que seguir. La Espiritualidad Dominicana abarca la totalidad de la vida y la misión. Es toda la vida vivida con el Espíritu de Jesús, al estilo de Santo Domingo, no se reduce a los momentos de oración y de la celebración litúrgica. (Cf. LCO No. IV C.F.)
  • Encarnada: quiere decir que asume con discernimiento la condición humana propia y ajena. La espiritualidad de Domingo es de inserción en el mundo. Domingo se adentra y progresa en esta espiritualidad en la medida que se adentra y progresa en el conocimiento y en la compasión de la humanidad doliente. Esta espiritualidad de encarnación es en buena parte de la fuente de la rica personalidad de Santo Domingo. Felicísimo lo llama “Espiritualidad Gótica”, porque es un Cristo sensible, paciente, crucificado. En una palabra nuestra espiritualidad sabe armonizar lo humano y lo divino como lo hiciera Domingo.
  • Cristocéntrica: toda espiritualidad es Teocéntrica. Pero la experiencia de Dios no es directa e inmediata, sino por Cristo, mediador. Para Domingo Cristo es el centro. En el crucificado se revela el verdadero rostro amoroso de Dios. En el dolor humana, en los crucificados de la tierra, se revela el rostro crucificado de Cristo en la tierra.

¿Cómo encarna Domingo esta espiritualidad Cristocéntrica?

  1. Su aprecio a la pobreza. Para Domingo la pobreza tiene un sentido positivo, no es simple ascesis
  2. En un camino hacia el sometimiento de los instintos a la soberanía del Espíritu.
  3. Es una forma efectiva de compasión con la humanidad doliente.
  4. Es la confianza en la Providencia Divina.
  5. Es un camino de libertad para el seguimiento radical de Cristo y para el anuncio del Evangelio.
  • Evangelizadora: en Domingo toda está al servicio de la predicación. Está finalidad inspira y configura todos los componentes de la vida dominicana: oración, liturgia, vida comunitaria, estudio, otras. La Espiritualidad Dominicana es esencialmente una espiritualidad de evangelización. En el ministerio de la evangelización domingo conjuga armónicamente la fidelidad a Jesús y la fidelidad a los hombres, dos fidelidades inseparables en el verdadero apóstol.

La espiritualidad del evangelizador es una espiritualidad de la Verdad. El ideal Dominicano de la verdad es mucho más que un ideal académico o intelectual: es un ideal evangélico. La evangelización puede ser eficaz por la fuerza de la Palabra y por el respaldo de la vida evangélica del predicador.

LA POBREZA EVANGÉLICA

La predicación implica como nota fundamental la pobreza evangélica. Este es un rasgo esencial de la Espiritualidad Dominicana. El que quiera predicar a Cristo pobre debe imitar su vida pobre. La pobreza evangélica no es simple renuncia ascética a los bienes materiales. Es denuncia de toda idolatría y anuncio del valor absoluto del Reino. Por eso tiene un profundo significado testimonial y profético. 

Una espiritualidad de la pobreza es una espiritualidad de la confianza en la Providencia, de las Bienaventuranzas, de la Comunión Fraterna y de la Compasión. Recordemos que la predicación dominicana es una predicación desde la comunidad. La vida comunitaria es una práctica de los valores evangélicos, por consiguiente, un testimonio activo del Evangelio, quizá el testimonio más eficaz. DOMUS PRAEDICATIONIS.